Bueno, pues cuando llegué a casa después de las clases, se lo dije al Michael si quería venir, pero me dijo que no, que este fin de semana por primera vez en su vida se iba a quedar encerrado en casa porque no tenía dinero. No cobra hasta primero de mes.
Justo antes de irme llegó el Patrick y le dije lo mismo, que si quería venir al centro a tomar algo, y este me dijo que sí. Así que nos fuimos los 3 pal centro.
No se si he comentado algo del Patrick, mi nuevo compañero de piso. Si no, lo hago ahora.
Patrick: 25 años, de Cork (Irlanda del sur). Está en Glasgow para hacer un “PhD” en física (una especie de doctorado). Ha pasado los últimos años estudiando en Edimburgo. Lleva la típica pinta de “nerd” (empollón) de universidad, con sus gafas y todo. Se instaló en el piso el martes pasado, pero apenas había cruzado palabras con él. A este lo entiendo mucho menos que al Michael. Parece que no tiene tanta paciencia para hablarme como el Michael, por eso me sorprendío que se apuntara a venir con 2 españoles.
Bueno, pues nos fuimos para el centro a eso de las 9 y media, dimos unas vueltas a ver donde nos metíamos y entramos en un pub en el que tocaban música en directo. Pero la música era muy lenta, en plan folk acústico, y aburrida. Nos tomamos una pinta y nos largamos pa otro lado.
Entramos en un pub de temática australiana. En la puerta el portero nos dijo que había que pagar, pero como vió que nos dábamos la vuelta, pues nos dejó entrar. Allí nos tomamos una pinta y un chupito.
Os pongo foto de los chupitos,…te cagas!!.
Una tía los iba vendiendo como cuando los chinos te venden las flores por los bares, igualico. El Patrick quiso uno, …y ya nosotros le seguimos,….por probar nada más.
Supongo que serían las 11.30 o algo así porque ya por la calle todas las tías iban pedo perdías. Y ya todo el mundo se iba para los pubs donde parece que había que pagar. Nosotros no estábamos por la labor, y nos metimos en otro a tomarnos la última.
Total, que a la 1 en casa. Mi primera trasnochada en Glasgow.
A las 9.30 habíamos quedado pa irnos a Edimburgh a conocer la ciudad. Cogimos el tren que tarda unos 50 minutos y allí que nos presentamos.
Edimburgo está muy chula, tiene mucha vida por donde estuvimos, mucha tienda de souvenir, mucho español, mucho edificio georgiano,…aunque en la parte nueva había muchas obras porque van a poner tranvías.
Hicimos el free-tour, que ahora no se llama así la empresa, …o eso creo,..a no ser que sea otra,..pero no.
Bueno, hicimos el tour desde las 11 a las 3, comimos en el bar que recomienda esta gente y ya aproveché para probar mi primera comida escocesa: el “highlander kitchen”, que es pechuga de pollo que dentro lleva “haggis” con una salsa de wiski.
Los haggis son como las morcillas de allí, pero en vez de cerdo son de cordero, vamos hechas con casquería de cordero.
No estuvo mal. No entramos al castillo porque valía 13 libras, …y como que no.
Luego dimos otra vuelta andando y a las 6.30 de vuelta pa casa.
Y nada más, como el turisteo es muy cansado pues a la cama enseguida.